La práctica del agradecimiento


Si hablamos de agradecimiento, posiblemente lo pensemos desde la perspectiva de agradecer a alguien algo que ha hecho por nosotros. Sin embargo, en muy pocas ocasiones nos viene a la cabeza el agradecimiento personal, agradecer a tu ser por lo que es capaz de hacer por ti. 


¿Cuántas veces paras un momento a reflexionar sobre lo que tu cuerpo es capaz de hacer por ti? ¿Cuántas veces te agradeces el haberte dedicado tiempo para algo? ¿Cuántas veces tomas el tiempo de reconocer tus propios logros y de sentirte satisfecho de lo que haces?
Seguramente, si hacemos balance a un año vista, las veces se pueden contar con los dedos de la mano. Si pensamos a un mes vista es posible que en muchas ocasiones no nos salga ni un solo día.

¿Por qué nos cuesta tanto reconocer lo que hacemos bien? ¿Por qué tenemos automatizado el agradecimiento hacía lo externo, pero no hacía nuestro interior?
Tengo que reconocer que poco a poco vamos avanzando por un sendero más alineado con esta filosofía de agradecimiento multidireccional. Es posible que a tu alrededor cada vez encuentres más gente que toma un tiempo en agradecer cosas tan dadas por supuesto como el poder disfrutar de un nuevo día, el poder disfrutar de los alimentos que toma o incluso el estar en este mismo momento pudiendo hacer lo que sea que esté haciendo (trabajar, entrenar, cuidar de su familia ...). En definitiva, nos encontramos que cada vez hay más personas conscientes de agradecer tener todo lo que conforma nuestra vida cotidiana. 
Algunos concebirán esto a día de hoy como un intento de romantizar cosas cotidianas que se acercan más a ser concebidas como obligaciones que como algo por lo que dar las gracias. 

Sin embargo, están mucho más cerca de la felicidad que todos deseamos estás personas que "romantizan" la vida, que los que la demonizan


Ir trabajando y extendiendo la práctica del agradecimiento desde el marco externo, hasta lo más profundo de tu ser te ayudará a conseguir llegar a ese punto de comprensión de ti mismo, de conocimiento pleno y de respeto. Cuando se trata de nosotros mismos nos es demasiado fácil resaltar los fallos que tenemos en nuestro día a día, en quedarnos con aquello que no nos ha salido como nos gustaría o simplemente, nos tomamos el rato necesario para comenzar a desprestigiarnos y quitarnos validez.
Si tenemos ese tiempo en nuestro día a día para menospreciarnos, tenemos el tiempo para dedicar cada día un rato a agradecernos por todo lo que soy capaz de hacer y por todo el potencial y capacidad que tengo. 

Seguro que algunas personas asegurarán que no pueden agradecerme nada porque no tienen nada que resaltar, todo ha sido negativo. Simplemente esto es un enfoque erróneo, puesto que para estar agradecido de uno mismo y darse el reconocimiento que mereces no es necesario haber hecho grandes cosas. Cuando se trata de otras personas, tu agradeces a alguien simplemente el hecho de que te sujete la puerta de acceso a una tienda o que te ceda el paso, por ejemplo. Busca ese tipo de cosas. 
Agradécete porque hoy tu cuerpo te ha permitido moverte, te ha permitido ir a entrenar, caminar, ir a trabajar .... Agradécete porque has podido acabar aquello que tenías planeado hacer o si no lo has acabado, agradécete por haber dado el máximo de ti para intentar estar a la altura. Agradécete porque tu presencia como madre, padre, hijo, hija, amigo, amiga, vecino, vecina, compañero, compañera... ha generado impactos positivos en otras personas. 

Hay tantas cosas por las que nos debemos estar agradecidos cada día y no somos conscientes de tomarnos el tiempo que necesitamos para interiorizarlo. Tomar esta conciencia nos ayuda también a descubrir cuál es nuestro potencial, el que cosas somos capaces de destacar y en definitiva es una herramienta más que hace que lleguemos a conocernos plenamente. Así mismo, hará que consigamos confiar en nosotros mismos y darnos el impulso que necesitamos para poder alcanzar esas metas que consideramos inalcanzables por falta de confianza en nosotros mismos, porque no nos vemos validos para poder llegar ahí. 


"Todo es cuestión desde la perspectiva en la que se miren las cosas. Todos tenemos un potencial y debemos trabajar su descubrimiento desde la gratitud".





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