La respiración


 En la práctica de Pilates el control de la respiración es fundamental para desarrollar de manera correcta todos los ejercicios realizados. 

En el método Pilates utilizamos una respiración diafragmática, en la cual se inhala por la nariz y se exhala por la boca. Mediante esta respiración conseguimos realizar inhalaciones y exhalaciones profundas, consiguiendo así oxigenar todo nuestro cuerpo de una manera eficaz y proporcionando a los músculos la energía que necesitan para continuar ejecutando cada repetición. 


Durante las clases, es uno de los temas en los que hago especial insistencia cada vez que los alumnos proceden a realizar un ejercicio nuevo. Como profesora, voy marcando en que momentos del ejercicio se debe inhalar y en que momentos exhalar. De esta manera, la respiración se convierte en una herramienta para ejecutar el ejercicio de manera correcta, segura para su condición física y que les funciona como ayuda extra, ya que mediante la inhalación, se adquiere todo el oxígeno que se necesita para preparar el movimiento y mediante la exhalación se consigue esa fuerza adicional que te da el ciclo respiratorio para ejecutar el ejercicio. 


Así mismo, además de guiar a los alumnos en la respiración, soy muy insistente con la importancia de realizar una respiración diafragmática. 

Debido a tendencias y vicios adquiridos por el ritmo de vida que llevamos hoy en día, muchas personas tienden a economizar su tiempo incluso reduciendo su tiempo respiratorio. Es muy común encontrar personas que respiran usando únicamente su parte superior del pecho. Este tipo de respiración  suele ser muy superficial y rápida. Los pulmones se llenan rápidamente de aire, pero la cantidad de aire que entra es mínima y por ello necesitan respirar más rápido, con el fin de compensar. 

Por este motivo, suelo ir recordando varias veces durante las sesiones que no se olviden de tener su atención también puesta en la calidad de su respiración, asegurándose de que están realizando en todo momento una respiración diafragmática. De hecho, gracias a la práctica regular de Pilates, personas con conductas respiratorias perjudiciales han logrado interiorizar esa respiración diafragmática y la aplican inconscientemente de manera permanente en su vida diaria. 

Cabe resaltar, que fuera de la práctica, aunque la respiración sea diafragmática, realizaremos respiraciones nasales (inhalando y exhalando por la nariz). Durante la práctica la exhalación por la boca se realiza puesto que estamos realizando un esfuerzo adicional con nuestro cuerpo y nos sirve como herramienta para realizar esa respiración activa que se busca. 


Cuando un alumno comienza a practicar Pilates, el control de la respiración y su correcta ejecución suele convertirse en un reto. Es normal sentirse perdido al inicio, hacer las respiraciones al revés de como se marca o encontrarte que te has desconcentrado y que has parado de realizar esa respiración diafragmática profunda. 

Poco a poco con la práctica es algo que se va interiorizando y se convierte en una poderosa herramienta que mejora tu calidad de vida.




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