Trabajar con intención

 En esta publicación quiero poner el foco en el trabajo mental que se realiza a la hora de practicar Pilates. Como ya he mencionado en publicaciones anteriores, el trabajo de Pilates va mucho más allá de los beneficios físicos, la parte psicológica toma también un papel importante.

A mí personalmente, al igual que se realiza en yoga, me gusta comenzar la práctica estableciendo una intencionalidad. Esta intencionalidad puede ser un propósito que pretendo lograr con la práctica, un agradecimiento por algo o alguien o simplemente un punto en el que enfocarme que me sirva como hilo conductor durante toda la sesión. 

Establecer una intención ayuda a desterrar todo lo que rodea nuestra vida y dejarlo fuera de la sesión con el fin de conseguir una mayor concentración y conexión con nosotros mismos. Así mismo, nos hace pararnos a pensar sobre las cosas buenas que tenemos en nuestra vida y desterrar aquellas negativas que nos apagan y nos lastran. Cuántas veces nos hemos sentido abrumados por esa sensación de que nada nos sale bien, donde las cosas negativas que nos suceden son capaces de eclipsar las positivas y no dejarnos ver más allá. 

En nuestra vida tenemos una inmensidad de aspectos positivos que nos rodean, los cuales pueden pasarnos desapercibidos. Ser capaces de conectar con ellos nos hace abrazar lo bueno que tenemos y valorarlo. 

A continuación quiero dejar una serie de ejemplos que pueden usarse como objetivos e intenciones por las que realizar una práctica.

  • Agradecimiento por algo bueno que haya sucedido en el día.
  • Agradecimiento por poder estar en este momento, realizando tu práctica.
  • Agradecimiento por tener en tu vida a alguna persona especial para ti. 
  • Práctica con intención de dejarse fluir y no juzgarse.
  • Práctica con intención de perdonarse a uno mismo.
  • Práctica con intención de auto-abrazarte.
  • Práctica con intención de conectar con el presente.
  • Práctica con intención de descubrir algo nuevo sobre ti. 
  • Focalización mental en un paisaje que sea de nuestro agrado durante toda la práctica.
  • Focalización en una persona que nos inspire paz y sea luz para nosotros.
  • Focalización en una situación que nos reconforte.
 Existen multitud de intencionalidades que podemos utilizar durante nuestras prácticas. Puedes escoger uno en concreto que te llene y enfocarte siempre en el mismo o en cada momento, escoger aquello que te inspire en el momento de comenzar tu práctica y empezar a conectar contigo mismo. 

En las prácticas guiadas es mucha más sencillo puesto que el profesor que te va guiando establece ya este punto de partida en el que focalizarse. No obstante, si estás practicando solo y no te inspira nada en lo que enfocarte puedes simplemente utilizar la toma de conciencia en tu respiración como hilo conductor de tu práctica.

Enfocarte en la respiración te ayudara a tomar conciencia de ella a la vez que te permitirá disponer de ese recurso al que volver cuando sientas que tu cabeza intenta dispersarse. Es normal que a lo largo de la práctica puedas encontrarte en momentos en los que tu cabeza ha desconectado y esta divagando en pensamientos fuera de lo que esta sucediendo en este mismo instante. No pasa nada, deja ir esos pensamientos y vuelve a llevar tu atención al aquí y ahora. 


EL PILATES ES EL CAMINO QUE NOS GUÍA PARA CONECTAR CON NOSOTROS MISMOS.




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