Mindfulness - Aquí y ahora

 Seguro que muchos habéis oido hablar de la filosofía mindfulness, aunque posiblemente a varios os cueste describir en que consiste. 

A modo de resumen, la filosofía mindfulness se basa en estar presente en el aquí y el ahora, dejando atrás el pasado y sin atarte al futuro. El pensar en el pasado y anclarnos a sucesos pasados nos genera estados de depresión y tristeza. Así mismo, estar constantemente pensando en el futuro, lo que está por llegar, nos genera incertidumbre y como consecuencia, ansiedad. 

Esta filosofía aboga por relativizar nuestra vida y vivir con una mentalidad mucho más simple y sencilla. Simplemente se trata de enfocarnos en los momentos presentes y dejarnos llevar.


Esta práctica es más sencilla de llevar a cabo de lo que parece, ya que se puede practicar de manera explicita dejándonos momentos de entrenamiento en el día donde exclusivamente nos enfocaremos en la práctica del mindfulness, o implícita en otras acciones cotidianas.


Para llevar a cabo una práctica de manera explícita, podemos realizarla mediante la meditación. Dedicarnos unos minutos al día para conectar con nosotros mismos mediante la meditación y simplemente enfocarnos en nuestra respiración. Los pensamientos irán viniendo a nuestra mente, no te agobies por ello, simplemente déjalos ir igual que vinieron. 

Es muy probable que especialmente al inicio de empezar a realizar esta práctica el bombardeo de pensamientos sea prácticamente constante. Con el tiempo se irán calmando y esos pensamientos intrusivos disminuirán. Como todo, consiste en practicar y tomárselo con calma.

La meditación que lleves a cabo puede variar y ser diferente, también puedes optar por una meditación guiada. Especialmente al inicio, las meditaciones guiadas son de gran utilidad para ayudarnos a conectar con nosotros mismos.


No obstante, tal y como he mencionado se puede realizar también una práctica de mindfulness implícita en nuestra rutina cotidiana. Es tan simple como en cualquier acción que estés realizando en tu día, la cual te agrade, enfocarte en ella y ser consciente de estar realizándola y disfrutarla sin automatizarla o dejar que quede eclipsada por pensamientos. 

Algunos ejemplos de esta práctica puede ser practicarla en el desayuno, disfrutar de ese café calentito nada más levantarte siendo consciente del placer que te produce. El paseo con tu perro cada tarde antes de cenar, disfrutar cada minuto que pasas realizándolo. El ratito de acurrucarte en el sofá después de comer o cenar, no lo hagas por la inercia, disfruta y agradece ese rato. Compartir tiempo con un amigo, tu pareja, hijos… y ser consciente de este momento, sin permitir que la cabeza comience a divagar en cosas externas.


La práctica de esta filosofía ayuda nos ayuda a disfrutar de una vida mucho más sencilla y calmada dentro de una sociedad donde el caos y el estrés son los factores predominantes de una gran parte de la población. Como habéis podido observar el pilates persigue en su práctica constantemente esta filosofía, permitiéndonos así conseguir una conexión con nosotros mismos que nos cuesta alcanzar en nuestro día a día. 


PAUSAR NUESTRA VIDA ES NECESARIO PARA PODER AVANZAR.





Comentarios