El Pilates y la ansiedad

 En esta nueva publicación quiero daros otra pincelada sobre mi viaje dentro del mundo del pilates. El enfoque hoy va a ir dentro del ámbito del estrés y como la práctica del Pilates funciona como una gran mecanismo sanador.

A lo largo de mi vida y en especial en mi carrera profesional, el estrés ha estado presente en mi vida de manera muy severa. Las afectaciones que han supuesto el estrés y la ansiedad en mi vida han sido numerosas. Como consecuencia de este ritmo de vida he padecido de insomnio, ansiedad crónica, dolores de espalda, dolores de cabeza, falta de apetito…

A medida que van pasando los años, te das cuenta que este estilo de vida en el corto plazo puedes llegar a sostenerlo, pero en el largo plazo se hace impensable. Las consecuencias físicas y psicológicas cada vez son peores. La perdida de motivación y la desgana rápido comienzan a aparecer como consecuencia de no sentirte bien físicamente. Comienzas a entrar en un bucle del cuál cada vez parece que es más difícil salir.


Yo personalmente, estuve dentro de ese bucle durante mucho tiempo. Ya durante ese tiempo venía practicando pilates, pero era tal la desgana y la falta de ganas de hacer nada que lo practicaba en cierto modo por obligación para realizar algo de actividad física. No obstante, al acabar inconscientemente me aportaba beneficios. Durante el rato de práctica era capaz de apagar mi mente aunque fuera por unos minutos. 

Tome consciencia finalmente de que no podía continuar así. Decidí pausar mi vida, poner rumbo a recuperarme y aprovechar esa tregua para buscar aquello que me diera paz mental y me permitiera dejar de estar es esa situación. Rápido la práctica de pilates me dio eso que estaba buscando. 

Practicaba pilates a diario como ya venía haciéndolo, pero por primera vez en mucho tiempo disfrutando completamente de las sensaciones, conectando conmigo misma al 100%. Como resultado comencé a sentirme mejor, psicológicamente el cambio fue muy notable. Tanto fue así que decidí ir más allá y formarme como profesora de pilates.

No solo quería adquirir más conocimientos, sino aprender también como transmitírselos a los demás. El pilates me había ayudado tanto y me continúa ayudando tanto que quiero poder enseñárselo a los demás. 


La práctica de Pilates tiene numerosos beneficios, cualquiera que lo practique lo puede confirmar. No obstante, hasta que no lo experimentas en tu propio ser no eres realmente consciente de todo lo que supone.




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